Una vez se ha diagnosticado cáncer de cuello de útero existen tres tratamientos siempre en función de la valoración de los especialistas y del estado de la enfermedad.

Cirugía

Mediante la cirugía se ataca a la zona afectada por el tumor. En función del estado de la enfermedad la región a tratar será de mayor o menor extensión pudiendo ser necesario desde la extirpación, únicamente, de tejido afectado, a la extirpación del útero si fuese necesario.

Dentro de la cirugía, podemos diferenciar diferentes tipos,

  • Conización. Se lleva a cabo en cánceres micro invasivos y se realiza mediante biopsia en cono.
  • Cervicectomía. Metodología utilizada para la extirpación del cuello uterino, que no del útero, y manteniendo la posibilidad de seguir siendo fértiles.
  • Histerectomía. Es el proceso para la extirpación del útero ya sea en su totalidad o únicamente una parte de este.
  • Exenteración pélvica. En los casos que el cáncer se ha diseminado en otros órganos como colon, vejiga, vagina o recto se utiliza este método para su extirpación.

Radioterapia

Este tratamiento utiliza rayos X de alta energía para interceder y eliminar las células cancerosas o, en su defecto, impedir su crecimiento.

Podemos distinguir entre radioterapia externa o interna y su utilización en cada caso de cáncer dependerá del estado del mismo. La radioterapia también puede ser un recurso utilizado para aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida.

Quimioterapia

Es el proceso que se utiliza para eliminar las células cancerosas vía intravenosa. Este proceso tiene como efectos secundarios más comunes las náuseas, cansancio, dolor de cabeza, pérdida de cabello, oscurecimiento de piel y uñas…entre otros. También puede repercutir directamente en la fertilidad y acarrear menopausia prematura.

A %d blogueros les gusta esto: