La vacuna del virus del papiloma humano es eficaz frente a los dos tipos de papilomavirus que con mayor frecuencia (70-80%) son causantes del desarrollo del cáncer de cuello uterino o cáncer cervical y las verrugas genitales.

Los hombres y mujeres vacunados desarrollan defensas que impiden la infección del VPH en caso de contacto.  Es importante saber que no todos los virus implicados en los tumores provocados por los mismos están contenidos en las vacunas disponibles a día de hoy. También hay que saber que no sirven para el tratamiento de las lesiones precancerosas de estos virus.

La mayoría de las personas con relaciones sexuales contraerán el virus del papiloma humano en algún momento de la vida de las mismas. Aunque la infección del VPH es más frecuente al final de la adolescencia.

La vacunación es eficaz sobre todo si no ha habido infección. Solo se puede garantizar cuando todavía no se han tenido relaciones sexuales. Por lo tanto los adolescentes y preadolescentes son los más indicados para la vacuna.

La administración de la vacuna normalmente es a través de una inyección en el hombro. La pauta completa y recomendada es de 2 ó 3 dosis en 6 meses.

Se pueden vacunar niñas y mujeres de más de 9 años. Una de las marcas comerciales también está admitida en varones, como modo de prevenir las verrugas genitales y los cánceres relacionados con el virus del papiloma humano, como el anal.

La vacuna no es recomendable en mujeres embarazadas. Como en el resto de vacunas está contraindicada cuando haya sucedido previamente una  anafilaxia (reacción alérgica grave) con una dosis de la vacuna o cuando se padezca una enfermedad importante.

Tanto las mujeres como las niñas no necesitan hacerse la prueba del VPH antes de vacunarse. Pero si es importante que las mujeres sigan realizándose la prueba del VPH, ya que esta no protege de todos los tipos de cáncer de cuello uterino.

¿Hay mejores formas de prevenir el cáncer de cuello uterino?

Las pruebas de detección del VPH periódicas pueden prevenir la mayoría de los casos del cáncer de cuello uterino. La mayoría de mujeres que se les diagnostica un cáncer de cuello uterino no se han realizado pruebas de seguimiento en los últimos 5 años.

Los preservativos pueden reducir la posibilidad de contraer el VPH, siempre que se utilicen correctamente. El VPH puede afectar a áreas que no están protegidas por el preservativo, por lo que no puede ofrecer una protección completa contra el virus del papiloma humano.

Es muy importante no disminuir los controles preventivos, mediante las pruebas del VPH o citologías vaginales.

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